Por Facundo Llano Fotografías por Holy Smoke
El lunes 17 de junio se presentó por primera vez The Obsessed, una de las históricas bandas del legendario Scott “Wino” Weinrich. Dios Serpiente junto a Sergio CH (Natas, Soldati, Ararat) y Monje fueron los encargados de abrir una noche que muchos esperaron por años. La cita fue en el Centro Cultural Bula.

Wino «Nacido Muy Tarde»
“Nacido muy tarde” es el nombre del icónico disco de Saint Vitus donde debutó Scott “Wino” Weinrich en las voces. También podría haberse llamado “Muy temprano a la fiesta”. Es que esas dos frases, clichés si se quiere, parecen definir la carrera del músico norteamericano. Durante los 80 y 90, Wino mantuvo vivo el espíritu de Black Sabbath (Tanto con Saint Vitus como con The Obsessed) en una época donde a nadie le importaba ese tipo de música. Saint Vitus, banda oriunda de Los Angeles, editó “Born To Late” en 1986, en el medio del estallido del Glam Metal y la resistencia del Hardcore Punk. Claramente los músicos se hacían cargo de lo que hacían.
A principios de los 90, luego del fin de Saint Vitus, rearmó The Obsessed, su banda original de fines de los 70, pero que en su tiempo no había editado ninguna larga duración. The Obsessed editó un par de discos durante los 90, casi con la misma nula repercusión que su anterior proyecto, lo que derivó en su inevitable separación. Justo en la época en que eso sucede, géneros como el Stoner y el Doom empezaban a tener cierta notoriedad y músicos masivos, tal es el caso de Phil Anselmo o Dave Grohl, nombraban a Weinrich entre sus influencias. En este momento, Wino llevaba más de 20 años de carrera, y, a pesar de recibir cierto reconocimiento de sus pares, nunca pudo capitalizarlo. Pero él siguió editando discos, armando y desarmando bandas y hasta volviendo a Saint Vitus y The Obsessed, sin que le importen demasiado los resultados.
El Legado de Wino con el Stoner Doom
Hoy, a más de 40 años de su primer lanzamiento con The Obsessed, visitaba Argentina por primera vez para desembarcar en Bula. Las bandas invitadas fueron Dios Serpiente, que contaron con la participación de Sergio Ch (Natas, Ararat, Soldati) en lo que sería su primer show en tres años luego de que el músico atravesara unos problemas con su oído. También estuvo el crédito joven de Monje que dio un show de un volumen e intensidad brutal.

A las 22:15 sale el cuarteto norteamericano en escena. En esto de estar siempre adelantado o atrasado, según por donde se mire, uno no puede dejar de pensar que, si esta visita se hubiese dado diez años atrás, cuando el género Stoner y Doom estaba en su pico, la imagen hubiese sido distinta. A no confundirse; Bula está lleno hoy, pero dado lo que representa la figura de Wino en este género musical, uno se pregunta si quizás, con otra economía y con el generó en su pico, la imagen no hubiese sido algo distinta. Hemos visto grupos con muchísimo menos renombre y trayectoria llenar lugares mucho más grandes.

Lo cierto es que para el fan acérrimo, la idea de tener a semejante figura tan cerca, sin vayas, separaciones o altura de escenario, es impagable. A eso hay que sumarle que desde el comienzo con “Brother Blue Steel”, el sonido es muy bueno. Lugares como Bula a veces pueden ser un arma de doble filo pero esta noche no hay nada que lamentar.
Un guiño a las primeras épocas de Black Sabbath
El repertorio del show se pasearía por todas las épocas, incluso las más modernas con canciones como “Gilded Sorrow” o “Daughter of An Echo”. Como dijimos, Wino es un músico prolífico, siempre editando material nuevo más allá del proyecto. Aunque hay que decir que todos mantienen una línea; la tradición del primer Black Sabbath mezclado con el blues norteamericano y cierta actitud punk. ¿Por qué decide salir o girar bajo diferentes nombres siendo que todos siguen una línea parecida y que su nombre es mucho más reconocido que sus bandas? Solo él lo sabe. Pero hay algo admirable en ver al hombre hacer las cosas solo por seguir su musa.

“The Church Within” es quizás el disco más trascendental de The Obssesed y lógicamente copa gran parte de la lista. Canciones como “Blind Lightning” o “Streetside”, que fueron singles en su momento, son bien recibidas, pero tampoco se diferencian mucho del resto como si fuesen hits indiscutibles. Es que si hay algo que a la banda le falta, y en si a la carrera de Wino, es la habilidad para componer hits. Esto no es necesariamente algo malo, pero es quizás lo que evita cierta trascendencia. El fuerte de la banda radica en el groove y el trance en el que logran por momentos, pero siempre con la canción como prioridad; es muy raro verlos extenderse demasiado con las zapadas.
Más allá de algún problema con los amplificadores, el show se desarrolla sin problemas y con un repertorio que gusta al público. La banda no cuenta con músicos de renombre, pero cumplen más que dignamente y parecen tener verdadera química entre ellos. Si bien en ningún momento la gente entra en un estado fervoroso, el cantante y guitarrista se muestra contento con el afecto y hasta acepta los tragos de fernet que el público le acerca.
The Obsessed finalmente vino a Buenos Aires y pudimos ver a la leyenda de Scott Weinrich en persona. El concierto fue bueno y los fans lo disfrutaron, pero creo que nunca se llegó al clima esperado. Quizás eran ciertas expectativas y el hecho de, de vuelta, de llegar muy tarde a algo. En este caso lo tarde que llegó su debut en el país. Se nota que el público tiene un aprecio genuino por su persona y uno no puede evitar pensar que, de haber incursionado en el territorio 15 años atrás, con diferentes proyectos, quizás su figura sería más grande. Vuelva o no, pudimos decir que vimos al legendario Wino rockeando en un sótano de Buenos Aires.

Estamos muy agradecidos a Noiseground por la acreditación al evento.
Facundo Llano
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Holy Smoke
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