El conflicto fue durante este viernes 13 de septiembre
El espectáculo de Jane’s Addiction en Boston tuvo un final inesperado cuando Perry Farrell, vocalista de la banda, protagonizó un altercado. La situación ocurrió en el Leader Bank Pavilion, mientras la banda realizaba su gira junto a Love & Rockets. El suceso dejó a los espectadores perplejos y obligó a interrumpir el concierto de manera abrupta.
Durante la interpretación de «Ocean Size», Farrell impactó agresivamente con su hombro a Dave Navarro, guitarrista del grupo. Acto seguido, confrontó a Navarro con una actitud desafiante. Aunque Navarro intentó calmar al cantante levantando el brazo, Farrell respondió de manera brusca, liberándose con un movimiento enérgico. Miembros del equipo y otros integrantes de la banda intervinieron para detener la situación, logrando finalmente sacar a Farrell del escenario.
Este no ha sido el único contratiempo para Farrell en la semana. El martes, durante un concierto en Nueva York, el cantante reveló a la audiencia que estaba atravesando problemas vocales. “Señoras y señores, tengo que ser sincero. Mi voz no está bien, de repente no logro alcanzar las notas», confesó el artista, dejando en evidencia su difícil momento personal.
La Historia de Jane’s Addiction: Pioneros del Rock Alternativo
Jane’s Addiction se formó en Los Ángeles en 1985, con Perry Farrell como vocalista, Dave Navarro en la guitarra, Eric Avery en el bajo y Stephen Perkins en la batería. La banda emergió como una de las principales fuerzas del rock alternativo en los años 80. Su sonido único, que combinaba hard rock, punk y psicodelia, capturó la atención de la escena musical. Su primer álbum de estudio, Nothing’s Shocking (1988), les dio reconocimiento mundial. Canciones como «Jane Says» y «Mountain Song» marcaron el inicio de su éxito.
En 1990, lanzaron Ritual de lo Habitual, un disco que consolidó su lugar en la música alternativa. Este álbum incluyó el hit «Been Caught Stealing», que llegó a los primeros lugares de las listas. Con letras provocativas y un sonido experimental, la banda rompió moldes en la escena rock. A pesar de su creciente fama, tensiones internas empezaron a surgir. En 1991, Farrell decidió disolver el grupo temporalmente.
El mismo año, Perry Farrell creó el festival Lollapalooza, originalmente concebido como una gira de despedida para Jane’s Addiction. Este festival revolucionó el mundo de la música en vivo, siendo un punto de encuentro para bandas emergentes y establecidas. A pesar de su separación, la influencia de Jane’s Addiction permaneció viva. El grupo se reformó en varias ocasiones a lo largo de los años, lanzando nuevos discos y realizando giras esporádicas.
En 2003, Jane’s Addiction lanzó el álbum Strays, su primer trabajo con nueva música en más de una década. Aunque la alineación original sufrió cambios, la banda siguió siendo un referente del rock alternativo. Con una carrera marcada por el éxito y la controversia, Jane’s Addiction ha dejado una huella indeleble en la historia de la música. Su legado continúa vigente, influenciando a nuevas generaciones de artistas y manteniéndose como una banda icónica del género.