Por Sergio Silva
El pasado 27 de septiembre de 2024 fue la única presentación de Escape The Fate, banda oriunda de norteamérica que vino a calentar la primaveral noche con una gran dosis de post hardcore ante un Uniclub que vibró ante cada canción. La banda del ámbito local fue Hermanos de Sangre. Las puertas fueron abiertas a las 19 hs.

HERMANOS DE SANGRE Y UN PODEROSO SHOW ELECTRICO
A las 20 hs salió esta agrupación que yo la vi por segunda vez, pero en aquel entonces fue un ser acústico. En esta ocasión su show fue eléctrico, contundente la gente cantó y gritó, es más se atrevieron a hacer los primeros mosh de la noche incentivados por su guitarrista y vocalista que interactuó con los fans constantemente agitando con frases como «nos vamos», «seguimos».
Entre los temas que tocaron podemos citar «Nada es para siempre». Antes de despedirse el frontman exclamó «a ver si los del fondo se acercan a pogear un poco» provocando una destrucción total de Uniclub. Alrededor de las 20:40 hs terminaron su performance.

ESCAPE THE FATE, UNA PODEROSA CORRIENTE POST HARDCORE DESDE NORTEAMÉRICA
Finalmente, antes que se corra el telón sonaron unos riffs que cortaron la noche, fueron melodias conocidas de Iron Maiden y Pantera, y alrededor de las 21:00 hs fue el momento preciso para que la tan esperada agrupación desde Estados Unidos, dijera presente con un set list amplio de una gran variedad de estilos. El inicio fue con «We Won’t Back Down», ni bien terminado este, el frontman Craig Mabbitt se mostró agradecido y para él fue un sueño tocar en Argentina a lo que el público lo retribuyo con gritos y aplausos, es más a toda la banda completa se los notó muy felices porque grababan con su celular cada momento y además intercambiaron charlas breves con el público que respondió con el clásico «ehhh»,»Ohhh».

Uno de los momentos de color fue cuando al guitarrista Matti Hoffman todo el público se unió para cantarle el feliz cumpleaños y uno de sus compañeros de banda le trajo una porción de torta a modo de regalo, y en retribución hizo exclamar su guitarra con unos riffs contundentes. Continuando con el set list uno de los momentos cumbres fue cuando tocaron «This Wars is Ours» donde el público que estaba detrás se vino hacia adelante como si fuese un tsunami humano que provocó un mosh incontrolable.
Luego hicieron un impaz con el tema «It’s just me» alrededor de las 22:06 hs. Al regreso lo hicieron con «Low» y llegando a las 20:20 hs, hubo un solo de guitarra a cargo de Matti Hoffman en donde se vio a las claras la pasión por la música que se evidenciaba en su cuerpo y alma.
Al regreso la fiesta continuó y el bajista Max Green bajó del escenario a ponerse en la valla y para recibir el cariño del público presente. Y el final lo dejaron con «Cheers to Goodbye» y «One for the Money» alrededor de las 22:40 hs.

Agradecemos a Noiseground por la acreditación al show.
