Por William Belgoff
Recordamos al ícono Punk a dos décadas de su fallecimiento
A dos décadas de su fallecimiento, Johnny Ramone sigue siendo una figura clave en la historia del Rock. Como guitarrista de los Ramones, su enfoque minimalista y agresivo redefinió el Punk. Optando por un estilo basado casi exclusivamente en downstrokes y acordes de barra completos, logró una sonoridad rítmica inconfundible. Su manera de tocar, rápida y sin adornos innecesarios, contrastaba con la de sus contemporáneos y sentó las bases para bandas futuras del Punk y el Metal. Esta técnica exigente demandaba gran resistencia física y le dio a los Ramones su característico sonido directo y contundente. Grupos como The Offspring, Green Day y Metallica han reconocido la influencia de Johnny en su música.
La elección de su instrumento también fue fundamental en su identidad sonora. Johnny Ramone utilizó una Mosrite Ventures II de 1965, que lo acompañó en más de 2.000 presentaciones y en la grabación de 15 discos de estudio. Inicialmente, la eligió por su bajo costo, pero con el tiempo se transformó en un ícono del punk. Su sonido, potenciado por amplificadores Marshall, contribuyó a la crudeza de la banda. Aunque su técnica parecía sencilla, requería precisión, energía y disciplina. La velocidad con la que tocaba, sin usar solos de guitarra, rompió esquemas y demostró que la simpleza podía ser poderosa. Su estilo inspiró a generaciones de músicos en distintos géneros, desde el Punk Rock hasta el Thrash Metal.
Más allá de su destreza instrumental, Johnny fue el motor disciplinario de los Ramones. A pesar de tensiones internas y diferencias personales con sus compañeros, mantuvo a la banda enfocada en su misión de entregar un show impecable. Su convicción en la estética y filosofía punk marcó una era y sigue vigente en la actualidad. Incluso décadas después de su muerte, su influencia se percibe en bandas emergentes y en la cultura del rock en general. Su legado no solo se mide en los discos que dejó, sino en la actitud y pasión con la que abordó la música, convirtiéndose en un referente inmortal para quienes buscan autenticidad y rebeldía en su arte.