Por William Belgoff
El artista uruguayo y una frase que da para pensar
Rubén Rada es un músico, cantante y compositor uruguayo, nacido el 17 de julio de 1943 en Montevideo. Es una de las figuras más importantes del Candombe, un género musical afro-uruguayo, y ha fusionado este estilo con Jazz, Rock, Funk y otros ritmos. A lo largo de su carrera, ha sido reconocido a nivel internacional, ganando premios como el Latin Grammy a la Excelencia Musical en 2011. Su discografía es extensa y variada, destacándose álbumes como La Banda, Montevideo, El Negro Rada y Tango, Milonga y Candombe. También ha trabajado en televisión y ha sido una gran influencia en la música latinoamericana.
Hace poco tiempo, el artista estuvo invitado en el programa Crossover conducido por Julio Leiva y Noelia Custodio. Allí, Rubén fue entrevistado y reflexionó sobre los desafíos y dificultades que enfrentan los músicos a lo largo de su carrera. Rada comenzó dialogando sobre que uno tiene que hacer lo que le gusta durante su vida. Luego, dijo lo siguiente: «El asunto de la música, la música es hambre. Te puede ir bien, es muy difícil que te vaya muy bien. Entonces, sí sos músico, tocá música y enriquecete con tocar con los músicos que vos queres sin pensar en ganar plata. No pensés en ganar plata».
¿La música es hambre?
No podemos negar que Rubén Rada es un gran músico con una tremenda trayectoria y una rica experiencia. Aún así, por más que este artista tenga una gran sapiencia, esta idea que emitió sobre la música es debatible. Si bien, se puede pensar que es cierto que es difícil vivir de la música, también es difícil que esa sea la única verdad posible. Si es dificultoso subsistir a través del arte, eso tiene que ver con el tipo de sociedad productiva que tenemos. La misma que, hoy en día, atraviesa una profunda crisis económica y que esto también toca a cualquier forma de expresión artística. Ya que este es un proceso social y está ligado a las prácticas humanas.
Entonces, sería mas preciso reflexionar sobre como podríamos estar en una sociedad productiva y que en ella cualquiera de estas prácticas humanas sean rentables y permitan subsistir a quienes quieran vivir de ellas. Es sabido que, sobre todo en Latinoamérica, los sueldos de la mayoría de los músicos están mal pagados. Pero todo ello está dictaminado por las relaciones sociales que tenemos y debemos tener una consciencia sobre eso. La explotación no es un buen camino y tenemos que saberlo. Debemos valorar el arte para que este esté bien pagado (no sólo económicamente) y así, también, pueda crecer y ser mucho más rico en sí mismo.