Por William Belgoff
Una historia alternativa que nos presenta la tecnología
La gran mayoría, en el ambiente metalero, conocemos el hecho de la salida de Bruce Dickinson de Iron Maiden en 1993. Sabemos que luego de ese alejamiento, el vocalista fue reemplazado por Blaze Bayley. Con este ultimo, la doncella produjo dos discos de estudio, The X Factor en 1995 y Virtual XI en 1998. Blaze no terminó de encajar con Maiden, por diversos motivos, lo que desencadenó en el regreso de Dickinson para volver a tener una trayectoria junto a la banda, que se extiende hasta hoy en día.
Otro dato, que otros tantos conocen, es que en la época se rumoreó que quién iba a reemplazar a Bruce era Michael Kiske el legendario vocalista de Helloween. Nos preguntamos ¿Qué hubiese ocurrido si eso pudiera haber pasado? La historia no puede ser cambiada, pero, nadie nos impide la posibilidad de imaginar. También, la inteligencia artificial es una herramienta que nos ayuda a esto, a poder visualizar esos escenarios.
Es por esa razón que le preguntamos al Chat GPT que hubiese pasado en una posible carrera de Kiske en Iron Maiden luego de la partida de Dickinson en 1993. Para ello, le pedimos que tuviese en cuenta cuestiones como posibles nombres de discos, canciones, eventos icónicos y como hubiese repercutido las habilidades del vocalista en el grupo. La inteligencia imaginó lo siguiente:
Michael Kiske en Iron Maiden: Una nueva era en los años noventa
En 1993, tras la salida de Bruce Dickinson, Iron Maiden anunció a Michael Kiske como su nuevo vocalista. Con su impresionante rango vocal y su experiencia en Helloween, el alemán aportó una energía renovada. En 1995, lanzaron Eternal Quest, un álbum que mantuvo la esencia del Heavy Metal británico, pero con matices más melódicos. Canciones como Guardian of Fate y The Last Crusade destacaron por la potencia de Kiske, mientras que los solos de Dave Murray y Janick Gers le dieron un toque épico. La base rítmica de Steve Harris y Nicko McBrain mantuvo la agresividad característica de la banda. El disco debutó en los primeros puestos de las listas y recibió elogios por su sonido fresco sin alejarse de la identidad del grupo.
Con The Eternal Quest Tour, la banda recorrió Europa, América y Asia, consolidando la nueva etapa. La interpretación de clásicos como The Trooper y Fear of the Dark sorprendió a los seguidores, ya que Kiske les imprimió un estilo propio sin perder la esencia original. En 1998, Iron Maiden lanzó Beyond the Horizon, un disco con influencias progresivas y una producción más ambiciosa. Temas como Silent Redemption y Rise of the Brave destacaron por su complejidad y melodía. La gira mundial reafirmó el liderazgo de la banda en la escena del Heavy Metal, con conciertos en estadios llenos y una producción espectacular. El show en Tokio, transmitido en vivo, marcó un hito en su carrera, con una audiencia masiva y una puesta en escena impresionante.
El punto culminante llegó en Rock in Rio 2001, donde Iron Maiden ofreció un show histórico ante más de 250.000 personas. La versión de Run to the Hills, adaptada a la voz de Kiske, se convirtió en un momento inolvidable. La banda cerró el festival con una interpretación épica de Hallowed Be Thy Name, dejando una huella imborrable. Sin embargo, en 2003, Michael Kiske decidió alejarse de las giras, citando diferencias artísticas y agotamiento. Su último concierto en Londres fue un evento monumental, con un setlist que abarcó toda su etapa en la banda. Ese mismo año, Bruce Dickinson regresó, pero la era de Kiske quedó marcada como una de las más memorables en la historia de Iron Maiden.