Por William Belgoff
Fue en una entrevista con el cómico Yayo
Todos los que estamos en el palo del Metal Pesado en Argentina (o al menos la gran mayoría) recordamos a Ricardo Iorio como el mayor exponente del género. De una larga y prodigiosa carrera, de una letrística inigualable, el fundador de V8 fue un músico incomparable. Su poesía fue excelsa. Tal es así que ningún artista argentino, tuvo la capacidad de crear letras a la altura de Ricardo. Lamentablemente, Iorio fue padre de un estilo musical que las grandes discográficas y su industria siempre dejaron de lado. Es por eso que, tal vez, no fue tan conocido como un Charly García o un Indio Solari. A pesar de ello, no podemos negar que el metalero tuvo su masividad. Querido por muchos, el líder de Hermética y Almafuerte fue un ídolo para gran parte del público de la música pesada.
Aquel 24 de octubre de 2023 amanecimos con la triste noticia del fallecimiento de este artista. El dolor del mundo metalero fue muy grande y al poco tiempo los homenajes a su persona comenzaron a florecer. Muchos de esos recordatorios siguen y seguirán. Pero, en este día queremos hablar de un caso muy particular y llamativo que lo vincula a su muerte. Hace un par de anos, Ricardo fue entrevistado por Yayo Guridi, el reconocido humorista de la televisión argentina. Ese interrogatorio fue en el momento que Iorio estaba grabando un disco de Tango con los guitarristas originales de Edmundo Rivero.
En la entrevista, fue muy curioso que, mucho tiempo antes de su deceso, Ricardo habló de cómo podría ser su muerte. Lo llamativo del hecho es que Iorio pereció de la misma manera que él lo relató junto a Yayo. Mientras narraba de como era vivir en el campo, Ricardo Iorio dijo lo siguiente: «Yo soy consciente de que sí a mi me agarra un infarto o un HIV, yo muero, porque ahí no llega la ambulancia». Recordemos que el fundador de grandes bandas del Metal argento, murió a bordo de una unidad de atención móvil luego de haber sufrido un paro cardiorrespiratorio en su casa de campo. Esto fue casi como una premonición. Tal vez, él sabía de ello porque fue una persona muy consciente de su presente y de su destino. Y así como era consciente, denotaba que él era capaz de enfrentarlo.


























